lunes, 6 de mayo de 2013

Extreme man Salou 2013


Ya lo comenté antes de que llegara: iba a ser un fin de semana genial, independientemente del resultado de la competición. Y es que en pocas ocasiones se puede reunir en una competición de media distancia a 30 integrantes/amigos del mismo club, y sus respectivas familias/acompañantes.

Nos encargamos de "calentar amistosamente" el ambiente antes de la prueba, este tipo de competiciones duran entre 5 y 7 horas, pero dan para muchas más horas de conversaciones, jeje

El hotel de lujo, y a escasos 50 metros de boxes, facilitó los desplazamientos y la logística. Por todas las estancias del hotel se podían encontrar los carteles "ironwar Cerdanyola", el ambiente estaba servido. El sábado antes de la prueba, a recojer dorsales, rellenar depósitos en el buffet del hotel y tarde a hacer el check-in.
El sábado noche, reservado del restaurante para nosotros, y es que no éramos poco, nos juntamos 60 para cenar. Primera competición del fin de semana, a ver quién era capaz de comer más pizza/pasta + postres golosos (ya os adelanto que ahí quedé mejor clasificado que el domingo...)

Domingo 6:30 am suena el despertador, no me pego el típico madrugón para comer sin ganas, y me zampo dos pastelitos de la cena del sábado. Nos juntamos todos para hacer la numerosa foto de familia pre-competición.




 Me ubico por la izquierda en la salida, estaba justo detras de Van Lierde, Moreno y Amatriain, el podium de la prueba justo delante mio (pensé que estos no me iban a pegar). Salida muy limpia y rodeo por el exterior la primera boya para evitar golpes. Voy nadando suave y bien. En la larga recta hacia la segunda boya me desoriento y por el error de no mirar a dónde voy, sigo a un grupito que me aleja como 50 m de la segunda boya, vaya tiempo más tonto perdido. Cómo he nadado bastante éste último més, los poco más de 2000 m reales que habían, se me hacen incluso cortos, salgo del agua en 34' exactos y a por la bici. Me dejé el maillot de cicilsta encima de la bici, y tras una transición rápida, voy a la bici y me encuentro la sorpresa de que el maillot no estaba (Fallo mio por dejarlo, el reglamento es claro), y vuelta para atrás a la carpa de incidencias. Me comentan que lo habrán dejado en la bolsa,..., vuelvo hacia las bolsas y efectivamente allí estaba,..., vuelta para la bici. Una transición que iba de camino de ser de 1 minuto y poco, se convirtieron en casi 4.

Cojo la bici con ganas, tenía muchas referencias de miembros del equipo a la vista, y poco a poco les voy dando alcance. Voy muy suelto, con mucha fuerza en el llano, sin notar que había puesto los acoples hace tan solo 3 días. Iba a ser un buen día sobre la bici. Justo antes de iniciar la ascensión al primer puerto, ya voy en "cabeza del grupo" del nuestro equipo. Voy con auténticos caballos, pero yo iba bien. El ritmo de subida se va aumentando y a 1km de coronar, oigo un "clinc clinc clinc" en el suelo. Una pieza de mi bici se cae y paro a recojerla. Por suerte no era nada importante (la tapa embellecedora del eje pedalier), pero pierdo contacto con mi "grupito".

El segundo puerto lo subí más lento que cuando fuí a reconocer el circuito, y eso que llovía y hacía viento cuando fuimos, pero atravieso el único momento de debilidad en la bici. Por entonces, voy casi sólo, prácticamente no me adelanta nadie, y por delante no veo a mucha gente. Al empezar la subida al tercer puerto, recupero fuerzas y subo a plato casi toda la subida, ahí me pilla Christian y me comenta que hoy le ha costado más pillarme que otros días, señal de que yo iba bien. La bajada de la Teixeta la hago sin arriesgar pero bien, y al llegar abajo, veo el cartel de 30km a meta (voy sin cuenta km) y pienso, bufff aún me queda 1 hora...

Pero el viento a favor y las buenas sensaciones hacen que vuele en ese tramo, voy pillando a triatletas que me dejaron en la bajada y me crezco, casi olvidándome que luego había que correr... luego lo pagaría jeje. Llego a Salou con 2h54m, a 31 km/h de media, muy contento de como respondí en la bici y notándose como he mejorado este año.
 T2 lenta, me lo tomé con calma (beso a Anaïs incluído), y me pongo a correr. Las primeras sensaciones fueron espectaculares, parecía que flotaba, iba a 4'15 fácil, no me costaba correr. Pero con el paso de los km, de flotar pasé a hundirme, y poco a poco la zancada se fue acortando, el dolor de piernas se apoderó de mi, y la cabeza no quiso sufrir más de la cuenta. Me limitaba a controlar las referencias en los puntos de giro de mis compañeros (al girar, apretaba el "lap" y cuando me giraba con alguno de ellos miraba el tiempo y multiplicaba por dos), para distraer un poco la cabeza y saber qué renta les llevaba.

Supongo que por el hecho de saber que llevaba renta suficiente, y que de aquí a menos de un mes me espera una muy dura prueba, me hicieron seguir con el ritmo conformista. Al final 1h52 para la media maratón, que tenía zonas duras, pero no tendría que haberme "dejado" tanto.

 Iba tan tocado de piernas, que a 2 km de meta me paro en una de las fuentes a ducharme por completo, y a 400 m de meta, me tengo que para al wc a mear. Pero no me importaba perder esos 2 minutos extras que perdí.
En la recta de meta me esperaban mis dos amores: Carmen con Anaïs, que me la da de un salto y hacemos los últimos metros juntos: qué placer correr con ella a mi lado, que gran satisfacción de 1 minuto. Gracias a Carmen por sus ánimos, y a todos los compañeros de club y familiares por TODO.
5h28m y posición 255 de la general. Belfort me espera, pero eso será otra gran historia...


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 © Miquel Morales.

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