domingo, 22 de septiembre de 2013

Ironman 70.3 Pays d'Aix

Buscaba cerrar la temporada con una prueba diferente, pasar un buen fin de semana con amigos, y ver si todos los entrenos del verano (y del año) salían. Todo (o casi) salió a la perfección. Gran fin de semana con David, Tere, Martina, Rafa, Inma y Carmen (por supuesto), y prueba para recordar.

Pagar el extra que supone apuntarse a una prueba franquicia Ironman puede parecer en algunas ocasiones como algo desmesurado, pero al menos en esta ocasión, los € adicionales que pagamos, os puedo asegurar que estaban invertidos en la logística, infraestructura, expo, awards ceremony, prueba, avituallamientos, voluntarios (1000 voluntarios para 1600 participantes). Las otras pruebas se parecen, hay que nadar, pedalear y correr, pero..., no es lo mismo.
Desde el olímpico de Banyoles no había tocado agua, fundamentalmente debido a la logística familiar, trabajo y pocas ganar de chapotear. No me preocupaba nadar 1-2 minutos más lento. En los 1900 m nadé sin un solo golpe (2ª salida, seríamos unos 700) y orientándome bien. Molestaban los hombros, supongo que de la inactividad. Pero en 32m08s estaba tocando tierra (parcial 225), con la sensación de no haber gastado muchas fuerzas.

Transición de las largas (había que correr como 600m) y pillar el material de la bici que estaba en una bolsa colgando (en mi caso sólo dorsal, casco aero y unas gafas de sol, que por cierto compré por 30€ en la expo, que hay que decir que eran de las que las tiendas no se limitaban a mostrar sus productos, habían auténticos chollos). 4m05s (1 min aprox más lento que los PRO's, cómo corren).
Pillo la bici y en los primeros 60 segundos noto que va a ser mi dia. A la hora de repartir, a mi me han tocado hoy las buenas piernas. Lo bueno de llevar muchos años compitiendo y entrenando regularmente es que te conoces, y mucho. Ajusté mi nivel de entreno para llegar a Aix-en-provence en mi mejor nivel, y semana tras semana notaba como iba mejorando. Así fue, desde el principio, un recital de adelantamientos moviendo el plato con mucha soltura y fuerza. La sensación de fuerza, de poder, de adelantar constantemente a los demás, de pedalear como si luego no tuviera que correr, eso será lo que me quedará.

Entre medio, paisajes no demasiado frondosos (no me mató el recorrido ciclista), recorrido duro (+1024m de desnivel) pero que permitía ir rápido por el rugoso (en muchas ocasiones bacheado) asfalto. Al llegar a la principal dificultad montañosa del día (los anteriores "puertos" los pasé con el plato grande), noté un pequeño bajon (eran 3,5 km al 7% de media), demasiados km a plato y de golpe una pared... se me hizo un poco duro, pero a la que la carretera dejó de inclinarse, volví a recuperar un muy buen ritmo de crucero.

En el descenso de éste último puerto (muchas curvas de herradura) también recuperé posiciones (el hecho de salir en la última salida, con 10 min de retraso respecto a la primera, hacía que fuera pillando a muchos ciclistas). Vi el cartel de 10km a meta y en un bache noto como se sale la cadena, pienso que tengo que volver a poner el plato para ajustar, pero es problema es que he roto literalmente la cadena y la veo colgando... en esos momentos pienso que la retirada está asegurada, pero como hace bajada al menos tiro hasta donde llegue (tampoco no había ni un alma donde estaba, así que para qué parar...)
Con la inercia de la bajada (cada vez menos porque en alguna curva había que frenar) me iba pasando gente ante mi rabia y resignación (estaba haciendo una bici brutal para mi), y tras 1-2 km veo al final de una larga recta una subida junto a la entrada de un pueblo. Se me acaba la inercia y se me para la bici junto a un voluntario que tenía el coche aparcado allí.

Me disponía a decirle que me llevara a Aix (la carrera se había acabado para mí), cuando aparecen 2 mountain bikers, y con mi francés básico les explico lo que me había pasado, y que por si casualidad tienen un trochacadenas. Uno me dice que lo va a mirar, que cree que sí, y aparece algo de ilusión en mi cara. Empiezo a desenredar la cadena, y con el tronchacadenas, tras varios intendos, desajustamos una pieza, enlazamos con la otra y tachán... manos negras pero cadena arreglada !

Le doy las gracias como 10 veces y le digo que la carrera es gracias a él y prosigo la marcha. No sé exactamente el tiempo que pasó, sí que recuerdo no parar de ver pasar y pasar ciclistas, y yo allí parado. Comparando los tiempos parciales con Rafa y David, por los que más o menos hicieron ellos, y lo que les iba sacando, estimo que serían entre 8 y 10 min, en los que incluyo lo que no pude pedalear en bajada, la reparación, y el tramo a meta, que no podía meter el plato grande e iba más lento, pero feliz ;-).
Llegando a la T2 con las manos, rodillas y algo de la cara negras por la cadena ...

En cada bache, badén que me encontraba (sólo quedaban unos 5-6 km a meta) sufría porque la cadena no se volviera a soltar, ahora ya sólo quería llegar y correr, lo iba a conseguir, que gran premio poder correr cuando ya me veía en un coche de vuelta... 2h49m52s (parcial 438) en los 90 km de la bici (a 31,74km/h de media). Yo creo que el tiempo real en movimiento (no llevo ni cuenta ni gps) unas 2h41m (lo que habría significado unas 200 posiciones en el parcial mejor) y una media de unos 33.6 km/h de media. Dentro de la gran mala suerte que supuso romper la cadena, tuve la inmesa buena suerte de pararme en el lugar adecuado y poder repararla ;-)
Dejo la bici en boxes y me calzo las zapas (de nuevo transición larga, 3m08s), y empiezo a correr. Lo he dado todo en la bici, pero puedo correr cómodo a 4m25, o eso creía, porque con tanto rompepiernas era difícil establecer un ritmo de referencia (luego he visto en los parciales que empecé mucho más rápido!).

Son 4 vueltas, muy entretenidas pero duras, pues planito planito había mas bien poco, y eso rompía el ritmo (ahora paso el centro del pueblo en subida, luego avituallamiento, luego bajada, luego parque con subida que te cagas pero que estaban allí las chicas, luego subida, de nuevo avituallamiento, luego centro del pueblo en bajada, pulserita, zona meta y así 4 veces). Aún la dureza y los cambios de ritmo, me gustó el circuito, bonito y ameno. 
Y comparando los tiempos de cada vuelta, cada vez iba a menos, pero sin hundirme mucho y disfrutando del ritmo que podía aguantar bien, así que pude correr la dura media maratón en 1h41m (parcial 265) y acabar este precioso Half en 5h10m17s (el 48 de mi grupo de edad 40-44, de un total de 221; y el 307 de la general de un total de 1600).

Quitando los minutos perdidos en el cambio de cadena, hubiera estado unos 100 puestos más adelante, pero los números se olvidarán, y quedará en el recuerdo las buenas sensaciones que tuve y la sonrisa de oreja a oreja al entrar en meta, besar a Carmen.


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 © Miquel Morales.

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