domingo, 8 de junio de 2014

Adiós distancia Ironman, gracias por todo


El otro día me preguntaba de nuevo un compañero por un tema que parece que tengo aparcado temporalmente.... aunque yo diría que no es temporal.

Ya son 4 años desde que acabé mi último triatlón distancia Ironman (ni más ni menos que Embrun 2010), y las ganas de competir en una distancia como ésta (y sobre todo entrenarla) no han vuelto.

Han sido muchas las experiencias vividas, me ha aportado mucho en mi vida deportiva y extradeportiva, pero se acabó. Pasé página. Sigo siendo un apasionado del triatlón, pero he encontrado el equilibrio entre las pruebas de media distancia y las de distancia olímpica (y algún que otro sprint), un equilibrio entre el esfuerzo y dedicación que supone entrenar y compaginarlo con la vida familiar y laboral.

Otras de las razones por las que no quiero volver a distancia Ironman, es que al hacerse más popular este deporte, ha comportado una masificación de las pruebas y un asentamiento de las grandes franquicias, que ofrecen menos servicios por más dinero, y donde antes competíamos 1500 personas, ahora lo hacen 3000, y más de la mitad sin ningún tipo de respeto por las normas anti-drafting. Sólo se valora la marca, los parciales, la velocidad media, en lugar de la experiencia. Se me hace muy difícil comparar tiempos entre ambas "épocas" y no pongo la mano en el fuego por nadie.

Me lo sigo pasando en grande y sigo siendo un apasionado del TRI, éste deporte me ha brindado y me sigue brindando la oportunidad de conocer a gente excepcional con la que compartir muchos momentos dentro y fuera de los entrenos y competiciones.

Sigo emocionándome cuando recuerdo experiencias pasadas, algunas buenas y otras no tanto, cuando veo algún vídeo de pruebas Ironman y lo mucho que se corre ahora, y continuo alentando a que la gente lo pruebe, al menos una vez en su vida deportiva, tienen toda mi admiración todos aquellos que consiguen el objetivo de acabar o lograr su marca/meta, pero por mi parte, no me busquéis en pruebas de tal calibre...

La media distancia (larga para mi) ya supone un gran esfuerzo que a veces no valoramos, una buena paliza al cuerpo, pero con la ventaja de que cuando aparece el sufrimiento, dolor o adversidad en competición, ya prácticamente estás a las puertas de llegar. No requiere un entrenamiento tan extremo como las pruebas ironman y además, no tienes que hipotecar toda una temporada a prácticamente una competición, puedes buscar nuevas y atractivas metas y no tener que esperar varios meses para recuperar entre los esfuerzos de unas y otras. Por suerte, tenemos un calendario en el que resulta, dada la diversidad de pruebas que hay, hasta díficil repetir...

Mi próxima competición será en un formato que me gustaría que fuera más extendido, un olímpico sin drafting, con una bici dura y en un entorno precioso (olímpico sin drafting del Altriman). Nos vemos !!

1 comentarios:

otrodiademierda dijo...

Ayer en el gimnasio hacía justamente esta misma reflexión con el maratón y el medio maratón. El medio te permite disfrutar, darlo todo, sin llegar a sufrir al nivel del completo. Hacer unos cuantos maratones están bien, para llenar el ego y tal, pero cuando no "aporta más", los 21Kms son ideales.

De todas maneras, al otro lado de la campana de Gauss del IM, en cambio, los que empezamos y tenemos unas ganas locas de enfrentarnos al primero...

^_^

 © Miquel Morales.

TOP